Clones de IA permiten a estrellas adultas mantenerse jóvenes para siempre

🤖 El futuro de la industria del entretenimiento para adultos está siendo reescrito por la inteligencia artificial. Lisa Ann, quien técnicamente abandonó el negocio del cine para adultos en 2019, ha encontrado una forma de permanecer en su mejor momento eternamente: a través de un clon de IA disponible por $30 al mes.

📊 Con 53 años y tres décadas de carrera que inició a mediados de los años noventa, Ann se había retirado tras alcanzar su meta de ahorro. Sin embargo, el año pasado cambió de opinión. Considerándose una fanática de la IA, firmó un contrato con OhChat, una empresa de compañía de IA con sede en Londres, para licenciar su imagen y crear una versión digital que reproduce su voz, su físico y su característico cabello castaño.

💡 Este movimiento representa una facción creciente dentro del entretenimiento adulto que no solo cree que la IA reconfigurará la industria sexual, sino que desea tener voz en cómo se materializa ese cambio. Mientras las preocupaciones sobre deepfakes se intensifican y las leyes de verificación de edad hacen que el futuro del sector sea más incierto, varias plataformas de compañía de IA buscan establecer un nuevo estándar para la pornografía basada en consentimiento.

🚀 Los gemelos digitales —también llamados duplicados, dobles o réplicas— van más allá de los chatbots anónimos: capturan la apariencia exacta, el habla y las manerismos de los artistas favoritos. Ann, quien ahora es autora de autoayuda y conductora de radio deportiva, ve esta asociación como una fuente de juventud para mantenerse en su pico profesional para siempre.

Mi lectura: Lo más fascinante de esta evolución es cómo la tecnología redefine nuestra relación con el envejecimiento y la identidad digital. El concepto de vender una versión eternamente joven de uno mismo plantea preguntas profundas sobre la autonomía corporal en la era digital. Mientras la industria busca estándares de consentimiento, este modelo podría servir de precedente para proteger a los creadores contra los deepfakes no autorizados. Sin embargo, la idea de separar la identidad física de su representación digital abre un debate sobre qué significa realmente «ser» alguien cuando tu imagen puede existir y generar ingresos independientemente de ti. Es un territorio nuevo donde la ética, la tecnología y el comercio colisionan de manera inevitable.

📎 Fuente: wired.com


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